“La almohada es cómoda al principio, tiene buena forma y materiales agradables, pero con el paso de los meses fue perdiendo firmeza y ya no brinda el mismo soporte.
La usé con cuidado, sin lavarla ni maltratarla, y aun así noté que se aplana bastante. Intenté hacer un reclamo porque pensé que podía estar cubierta por la garantía, pero la marca respondió que ya no estaba vigente.
Me decepcionó un poco porque esperaba más durabilidad para el precio y la buena reputación que tiene Calm.”