“Un súper cambio! Compramos el colchón para nuestro hijo que aún duerme en su mini cama. Cómo todavía se duerme a nuestro lado, nos suele pasar de quedarnos dormidos en su cama y levantarnos completamente duros. Necesitábamos un cambio de colchón urgente porque el suyo era básicamente una feta de fiambre de lo finito (como suele pasar con la mayoría de colchones para bebés). Apenas probamos el colchón nos dimos cuenta de la diferencia, firme sin ser duro. Las espaldas de toda la familia están agradecidas y felices”