“Estoy muy contenta. Tiene la consistencia o resistencia ideal. Es cómodo y a su vez lo suficientemente duro para no hacer mal a la columna.
Además la atención y el cumplimiento de Calm son perfectos. No pienso comprar nunca más en ningún otro lugar.
El colchón es lo más, no dan ganas de salir de la cama!!!”
“Me la enviaron en un santiamén.
Se arma en un momentito, y lo puede hacer cualquier persona aunque no tenga ni un destornillador en tu casa.
Es linda pero lo más importante para mi, es que después de armarla, queda totalmente firme.
Me encantó!
Sólo y a modo de sugerencia, mejoraría los tirantes, que estén un poquito más pulidos, es un detalle pero subiría altamente su calidad final”
“Un dato curioso es que la fonética de la palabra "almohada", a diferencia de casi todas las otras palabras, no es arbitraria, fíjense que al pronunciarla se lo hace de manera suave y es imposible pensar en algo duro (en cambio con la palabra "roca" pasa exactamente lo contrario. Es decir, el signo no es enteramente arbitrario siempre como sostenía Saussure. Este fenómeno puede verse en el famoso experimento de Bubba y Kiki.”
“Tiene la comodidad justa. No es ni tan duro, ni tan blando. Remarco que en las puntas del colchon cuando te sentas sentis que te caes de lo inestable que es. Creo que por lo bueno que es el colchon deberian mejorar ese punto. Despues es increible! Super comodo. Lo recomiendo mas alla de ese pequeño/gran detalle.”