“Venía de un colchón de resortes de una marca muy reconocida el cual resultó malísimo y duro muy poco. Dormía literalmente adentro de un badén, descansaba pésimo, vivía con dolores de espalda, cabeza y la última semana hasta tenía la mandíbula trabada de la contractura. Hace una semana que uso el nuevo colchón Calm, y fue un cambio de 360 grados! Realmente mis dolores están desapareciendo significativamente, espero que se sostenga en el tiempo. Por el momento, muy conforme con mi compra!”