“Compré este perfume hace unos cuantos meses. Me encanta porque las vainillas amaderadas son mi categoría favorita. Me lo he puesto varias veces tanto en casa como para ir a trabajar. Siempre me echo cuatro sprays. El otro día hacía frío , así que me eché un par más. Craso error. Casi nunca nadie hace comentarios sobre mis perfumes. Pero hoy varias personas me han preguntado si había estado bebiendo café o si lo había derramado y una de ellas no me lo dijo con cara de que le gustara lo que olía. Como he dicho, me encanta, así que voy a seguir usándolo, pero he aprendido la lección: no más de cuatro sprays.
En cuanto al olor, personalmente no me parece que huela a café, pero ya que dos personas me lo han dicho supongo que puede tener ese efecto. Yo lo que más huelo es la madera, que es lo que deduzco que utilizan para dar el efecto del barquillo. Es un perfume indudablemente dulce, pero esa madera seca corta el dulzor y hace que no se vuelva empalagoso y también ayuda a que sea totalmente unisex.”