“Una joya, a mí al inicio me huele como a un cuero sucio, me huele animálico, terroso; luego se vuelve un cuero más elegante y lo noto a ratos floral tipo nudiflorum, me parece una obra maestra y me apetece usarlo todo el rato. Aunque no es un perfume para todas las ocasiones, lógicamente.
Probar en piel, cambia totalmente.”