“Esta una fragancia delicada, envolvente y reconfortante que rinde homenaje al famoso dulce japonés, y creo que tiene una interpretación olfativa muy original! La fresa no es la protagonista del perfume sino que queda como un toque suave y natural, como el relleno oculto en el centro del mochi. La verdadera estrella es el arroz, ligeramente empolvado, que domina la composición tanto en la salida como en el secado, aunque queda un toque dulce de fondo. Es un perfume limpio, que en mi piel proyecta con discreción y de intensidad moderada, más bien para disfrute íntimo y para días de calma. :)”