“Me ha gustado mucho porque es muy respetuoso con mi piel sensible con rosácea. Lo utilizo por la noche como primer paso de la rutina de doble limpieza. No me ha parecido que huela a coco, sino más bien a aceites de albaricoque, aceituna y almendra que lleva su composición. Solo un pero: me gustaría más que fuera en envase de vidrio.”