“Sobre el limpiador:
El formato es en spray. Las instrucciones indican que se pulverice sobre el juguete a lavar, se frote el producto y después hay dos opciones. La primera es retirar el producto limpiador con un paño húmedo y secar el juguete. La segunda, enjuagarlo con agua y secar el juguete. Muy rápido de usar y el sistema de pulverización es práctico y nada aparatoso. Repetiré seguro.
Sobre el lubricante:
El dispensador es del tipo que emplean los jabones de manos, creo que se llama dispensador de bomba. Por lo tanto, sale una pequeña cantidad. A mí me gusta utilizar dos o tres dosis. Es muy delicado, no genera ningún picor. No huele ni sabe a nada. No es pegajoso, ni resbaladizo en exceso. Esto último está bien por varios motivos. Cuando el producto es pegajoso y resbaladizo en exceso, cosa que me he encontrado en otras marcas, para empezar es desagradable de usar y acabas gastando más de lo necesario. Para continuar, como se usa producto en exceso, este acaba resbalando por las ingles y haciendo un charco en las sábanas. Y para terminar, la limpieza es un rollo, tanto en cuanto al cuerpo como a las sábanas. Con este lubricante, eso no pasa para nada.”