“A mí la verdad es que no me convenció. Al ser algo corto resulta incómodo de sujetar. Y luego el botón de encendido en la base que hay que presionarlo muy fuerte para cambiar de modo, encenderlo y apagarlo (cosa muy engorrosa cuando usas lubricante) hace que prefiera otros (como Perla, por ejemplo, que además es sumergible).”