“En general, muy buena. Me gusta sobre todo que se puede sentir la vibración muy, muy profunda dependiendo de dónde se ponga la ventanita diabólica. Y jugando a alternar las intensidades cuando se acerca el clímax, se puede sostener o alargar el orgasmo. Pega: para hacer esos cambios de intensidad no me resulta cómodo el lugar donde se alojan los botoncitos.”